A todos nos gusta ser los mejores en lo que hacemos. Nos pasa con todo, ya sea el trabajo, con el sexo contrario o propio, queremos ser los que más sabemos de música, o de cine o lo que sea. Si eso nos pasa a los simples mortales, imagínate a las grandes estrellas del deporte, con sus enormes egos nunca dispuestos a compartir ni una pizca de su gloria.
En todos los deportes siempre hay alguien que destaca por encima del resto, que tiene algo especial que los demás no tienen. Es el que acapara las portadas, los focos, todas las chicas, los premios y el reconocimiento unánime. No se nos hace difícil recordar a los mejores en cualquier especialidad:
Seguro que todos os acordáis de Indurain, pero solo los iniciados sabrán quien era Bugno( no el de la monojugada). Lo mismo pasa con Jordan y Malone, Doohan y Crivillé, Lewis y Ben Johnson, Maradona y Mathaus. Que conste que los segundos eran Cracks mundiales que si no llega a ser por esos monstruos con los que les tocó luchar estarían ellos en el Olimpo de los grandes de la historia. No es mejor Mathaüs que Owen, por ejemplo? o Ben Johnson que Linford Christie? George Foreman que Ibagrimov o cualquiera de estos paquetes rusos que se reparten los cinturones como churros?
No tiene que ser fácil vivir a la sombra de estos mitos, y el caso más evidente en la actualidad es el que vivimos en el mundo del Pádel. Hay en estos momentos 3 jugadores que si no hubieran coincidido en el tiempo con la gran Pulga estarían sin duda inscritos en el libro del deporte con letras de Oro, pero no es así. Seguramente dentro de 10 años sólo los grandes seguidores nos acordaremos de nombres como Mano de Madera, Globitos o Rafter, pero nadie olvidará jamás estas cinco letras PULGA
Lógicamente llegará un momento en que la Pulga caerá, cómo han caído otros grandes del deporte, y seguramente será destronado por algunos de estos fenómenos, pero cuando pasen los años y tengamos que hablarle a nuestros hijos de la historia del pádel, siempre tomaremos cómo ejemplo a nuestro Schumacher particular.
viernes, 14 de agosto de 2009
jueves, 13 de agosto de 2009
¿FIN DE REINADO?
En las últimas semanas, se ha podido observar cómo la distancia entre Pulgarcito González y el resto de peidolistas se ha ido reduciendo hasta llegar a su mínima expresión. Mínima expresión que se ha hecho más que evidente esta tarde en el amistoso que ha enfrentado al autodenominado número 1 del circuito y el Noi de Terrassa contra Globitos Sánchez y Mano de Madera McBlaine. Tres sets a uno (1-6 y un triple 6-3) que son una muestra de lo que puede suceder en la segunda mitad de la temporada 2009: calidad de los jugadores más pareja cada vez, puntos más disputados y, por qué no decirlo, golpes de genialidad. Estamos a la espera de cómo habrá sentado el parón estival a Villarato Rafter, pero, si su vuelta es parecida a lo visto hoy, entre él, Mano de Madera y Globitos Sánchez van dar guerra, mucha guerra y habrá que ver si Pulgarcito está preparado mentalmente para la que se le viene encima. Aunque bueno, quizá la culpa sea de su pareja, no de él...
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